“POR UNA SONRISA”

El mundo nos resulta un pequeño pañuelo,
donde la magia del ilusionista hace aparecer
por los rincones de su cuerpo lo que place a los que sonríen.
Pero esta vez no son sus manos, ¡son palabras!
que brotan espontaneas y cuelgan de una pared.
Un pequeño texto como si una fumata de lirios
dejase caer en los corazones sentimientos y plegarias
que, a través de una niña y unos padres entregados,
que sufren en sus carnes el impropio y duro paladar
de sus desdichas;  dentro de la cordura  y seriedad
con la que llevan sus vidas.

“Las personas que tratan de mejorar su entorno
y ayudar a los demás, desinteresadamente,
son las personas que cambian el mundo.”

Impactantes palabras, la sonrisa de una niña y,
seres que acogen sus desdichas con una sonrisa en sus rostros.
Dejan en las paredes donde degustan como también
lo hacemos algunos, el calor de las Olas y el frescor
de su playa que nos acoge y nos place; entre el calor
del levante y la brisa del poniente, compartiendo
entre las mesas de Las Olas, repletas de sonrisas
que nos hacen volver a su cabaña.
Ya que la humanidad de sus moradores, no pasa
desapercibida y su inquietud salpica a los que se acercan
compartiendo con ellos la palabra… Las palabras.
Algeciras 02/09/16

Antonio Molina Medina

ELLA FUE

Como pájaro herido
que no podía volar,
se aferró a sus alas.

Pedía cariño a sus ojos
Y ellos…
le enseñaron a volar.

Yo quisiera ser el aire e
introducirme en su cuerpo
muy cerca del corazón
y no olvidar su recuerdo.

Tu piel huele a albahaca, a canela.
Las perlas de tu cintura
brillan marcando el camino
hacia el puente de los suspiros,
donde podremos gemir
lamentos de miel y vino.
17/03/17

Antonio Molina Medina

TODO

¡Ha quemado sus naves por seguir sus pasos!
¡Ha cavado la tierra por compartir sus frutos!
¡Ha vivido pensando en un amor tan puro,
que se olvidó de él!
Y en la curva del camino
apareció el vacío silencioso.
Se aferró a sus dedos, saltando hacia él.
13/03/17

Antonio Molina Medina

ÉL BUSCABA…

Como un mendigo, sediento de cariño,
buscando un nido donde cobijar
su alma y depositar su cuerpo…
Así se encuentra… perdido.
Un mundo nuevo lleva en su corazón.
Al compás de las letras que almacena
su mente el calor de otros cuerpos,
cuyo aliento denota a través de sus pasos,
sentía el frescor de las hojas y los granos de trigo.
El aire respirado que mana en su pradera y
la sabia del calor renueva sus arterias.
Lo humano se hace bíblico
entre surcos de arado… tierra y, de un cielo
cuajado de presentes, que se aferra a ella,
aunque los rayos del sol le queman.
09/03/17

Antonio Molina Medina

FLORECES

“Un pergamino se dejó caer entre sus manos
que desdoblaron sus dedos.”
Brotan de él los olores de sus letras,
versos aguados que llegan de tus ojos, compañera.
Hoy dejó la ventana abierta, para que la luz
de tus ojos penetren entre sus dedos y al
golpear en las teclas, se amotinen,
trastornada la razón, que él tuvo en su día,
y que partió entre sus versos como un alud de palabras,
rellenando su costado.
Mientras recorría el camino se deslizaban los versos…


por la ventisca sus letras.



"Eres peregrino de mi carne"
Para aferrarme a ella y resbalar,
entre sus espacios jadeantes.
Las yemas de sus sueños se
deslizan por su cuerpo,
rebuscando los recuerdos,
los que su cuerpo percibe
dentro de su invernadero.
06/03/17
Antonio Molina Medina

La vida

Valderrubio: casa museo de Federico García Lorca (Granada)
La vida se agotaba y su cuerpo
no tenía memoria que recordar.
Mientras la bruma plateada
se desprende por la orilla de
su rio, un sueño surca sus aguas.
Delirante se hace realidad.
Cargando sus viejas alforjas,
repletas de añejos recuerdos,
caminaba por la Vega
buscando su río secreto,
una pequeña fuente
y un rincón donde reposar.
Enroscando su cuerpo,
con los ojos en el aire,
encontró la libertad.
02/03/17

Antonio Molina Medina

EL PODER DEL DESEO

El poder del deseo se apoderó de su mente.
El golpe de sus aguas rompía sobre su cuerpo.
Seres que revivieron lavaban sus cuerpos
con jabón de lagarto, olorizando sus cuerpos.
Plenos de satisfacción palpitaban sus corazones.
Cargado de lágrimas se enfundaba en sus aguas,
se miraba en el cristal de ojos de mariposa
llenos de memorias que en su oreja se hallaban.
Antonio Molina Medina

27/02/17