MUJER ANDALUZA NACIDA PARA SUFRIR

MUJER ANDALUZA NACIDA PARA SUFRIR
PRESENTACION EN BASAURI-BIZCAIA-ESPAÑA

EL CIELO… CRUJE…

"Destapo" … este cuerpo dolorido, confundido
y sensato; lo encuentro acomplejado,
sin aliento, mirando a su mundo de soslayo.
El cielo cruje a su mirada y los rayos
se desprenden sobre lo inanimado y falaz.
Mientras, seres que aman y sienten,
sustentan y desnudan sus mentes intentando
aplacar los insultos que dan a la naturaleza
que nos deja su hendidura para que la
sustentemos a pesar de tanta locura,
con las lágrimas que salpica de cordura.
Antonio Molina Medina

20/02/17

COMPARTIENDO SU SILENCIO

Sinovas añeja pedanía, donde mi cuerpo respira compartiendo los silencios.
Los silencios de sus viñas en los campos, incluso en barbecho donde mi mente se admira, envuelta en terrones, en la futura harina. Entre racimos de zumo, que rompen la tarde envueltos en los rayos que brotan del cielo, cual luz divina. Mientras, las praderas cuajadas de años… de siglos… de gentes de antaño.  Ellos me hacen preguntar, serenas ya sus almas:
¿Quién invento las fronteras? ¿Las naciones?… ¿Las alambradas?, que aquí en sus campos no veo.
Las parcelas siguen limpias. Aun los campos en  barbecho, me dejan pasear por ellos. 


Quien se inventó todo esto que tanto daño nos hace a los que aún tienen calor en todo su cuerpo…
Mientras, las mieses se balancean con el viento. Cubren mis ojos añejos, la llanura… La brisa columpia sus cultivos, afloran las flores del tiempo sin barreras, sin alambradas de púas que cierren pasos y cuerpos y los llene de cicatrices. De gargantas que suspiran poder respirar el aire y seguir su aliento; caminando sin barandas por praderas liberadas.  Entre la mies que el buen Dios, nos legó para el sustento de sus gentes, entre sonrisas que duelen, entre los surcos que la tierra riegan almas que aun sienten, bebiendo el agua de sus fuentes.
05/05/16  

Antonio Molina Medina

"que tu soledad se abrace a mi corazón"

"que tu soledad se abrace a mi corazón"
Acoplándose a su fuego intrínseco y
se curta del dolor que de él mana,
fusionando los latidos de su cuerpo
que, en susurros, se deja sentir,
abrasando los placeres de su cuerpo.
Antonio Molina Medina

21/12/15

MUJER DE AHORA Y DE SIEMPRE

MUJER DE AHORA Y DE SIEMPRE
Se olvidaron sus historias; no quedaron sus anécdotas, ya que nadie las cita ni a nadie interesa. Pero sus imágenes, las de antes y ahora, con sus arrugas en sus rostros; rostros que aprietan los sentidos de ahora con la mente dispuesta.
Mujeres de antaño, de ahora y después, que debemos darles forma entre sacudidas, para que aprisionen nuestro pobre saber. Vidas sin futuro. Seres que caminaron por senderos y laderas con la voz apagada y el corazón encogido en su largo caminar. Historias marchitas repletas de gloria sin halagos ni puentes con quitamiedos; que lo dieron todo y nos ofrecieron sus vidas, su humildad y humanidad ante la bota del opresor, con su obra y su valor. Sus quejas quedaban en el silencio de la noche acunando a sus crías antes de descansar, llenas de melancolía. Pero sus relatos, los que nos acercaban a ellas en las noches serenas, al pie de la candela entre chisporroteos de fuego que nos salpicaban en nuestra mocedad. Hoy irrumpen en nuestras conciencias… ¡si es que la tenemos y no nos la han robado o la hemos vendido al mayor postor!
Cierro los ojos y mis dedos detectan, entre su escritura, rostros que se desprenden envueltos en su tinta… imágenes cubiertas de ropajes, ropa gastada de lavados, rotos imperceptibles de puntadas y puntadas de dedos añosos, cargados de tierra remendando los pilares de nuestra juventud.
Hoy me acerco a ellas y poso mi mano en sus hombros y veo su belleza y la luz que desprenden sus miradas que se cuelan en mi alma, y mi cuerpo se jacta de manos que aprietan, que suavizan mis manos después de la nada y de ojos que manaban surcos de agua pura. Limpias lagrimas que contagiaban, resbalando por los surcos de sus rostros, turbados, que limpiaban con el dorso de la mano cual pañuelos de seda.
Hoy, paseando por las praderas de su alma, entre cepas y cultivos, mi corazón habla y recorre sus campos y me aferro a sus rostros, me cuelo entre sus arrugas al blanco de sus cuerpos, para no olvidar a las mujeres que inspiraban respeto y se lo dábamos… Hoy miramos sus rostros por los campos y barbecho de Sinovas por los pinares del pueblo y se pueblan de rostros cuando camino por ellos…
Me sonrío y sigo mi destino y me acuerdo de aquellos  poetas de antaño que siguen en nuestro recuerdo.
-¡Cómo no! Don Antonio…, hoy está usted en mi mente y también en mi cuerpo… caminando por los campos de Castilla:
“Caminante no hay camino se hace camino al andar”… Y yo ya ve… intento seguir su sombra junto a la de don Federico García Lorca que me animo a nacer junto a su noche eterna.
Antonio Molina Medina

http://www.agalir.com/mujerandaluza.html
29/08/17

EL PODER DEL DESEO

El poder del deseo se apoderó de su mente.
El golpe de sus aguas rompía sobre su cuerpo.
Seres que revivieron lavaban sus cuerpos
con jabón de lagarto, olorizando sus cuerpos.
Plenos de satisfacción palpitaban sus corazones.
Cargado de lágrimas se enfundaba en sus aguas,
se miraba en el cristal de ojos de mariposa
llenos de memorias que en su oreja se hallaban.
Antonio Molina Medina

02/09/13

MADRE

¿Qué queda de aquél cuerpo maltrecho que dio vidas a un mundo sin cielo? Su cuerpo destrozado, mutilado, acumulador fue de sueños rotos con el paso del tiempo; de corazones que surcan por los mares sin destino ni tino pero plenos de vida aún no consumida. Solitarios inciden en su propio destino, caluroso e inerte, que se acumula en su vientre enraizado y celeste.

¿Dónde queda el oro-prenda que protegía su vida, dando su parabién al compás de su brisa y sus tristes vivencias? Lejana queda su silueta. De arrugas es su cara, de silencio quedó su morada. Verde azul, triste y sonora será su conciencia. Frío inerte. Puntuosa y sabia. Cual murmullo soluble cobijaba su sombra, donde nos protegías del vendaval y las brozas.
Como ascuas encendidas al calor de sus llamas aún calientan sus cenizas, donde todavía brota el beso que con mimo nos dabas… mujer… hembra… madre… hermana…
05/10/17

Antonio Molina Medina

ERAN PALABRAS

Eran palabras las que salpicaban de su boca
cloradas a su lengua, se deslizan por
ella, desbordándose del paladar para
catapultarse en sus oídos. Ventanas que
adormecían  su cuerpo, puertas al tiempo,
leyendas que profundizan desde su alma.
08/10/16

Antonio Molina Medina