MUJER ANDALUZA NACIDA PARA SUFRIR

MUJER ANDALUZA NACIDA PARA SUFRIR

ABUELA

¡Qué lástima abuela, no poder abrazarme a tu cuerpo
y depositar en él tantos besos como los que tú me dabas
en las largas noches de sueño!
Mi vieja amiga, fiel y sosegado es mi recuerdo
capaz de trasportar mi mente aceitunada
entre los campos verdes de tu pueblo.
A la pluma acudo, para no dejar de ver tu rostro
tan sereno cuyos ojos penetran en mi alma
cual puñales clavándose en mi cuerpo.
Nunca abandonaste a ser vivo que a tu regazo acudiera
ni hubo lágrimas que no limpiases de los rostros
humillados por la miseria.
Fuiste víctima de tu tiempo y jamás se hizo justicia.
Pero la ira no pudo contigo, ni el espíritu
dejó de ocultar tu fe y gallardía, dejando un reguero
de agua limpia que seguimos bebiendo noche y día.
¡Que no!, ¡Que no quiero olvidar la victima que fuiste!
Tu inocencia y amor fue el legado que a los nietos dejaste.
Fui afortunado de convivir contigo.
Ya ves…, aún sigo por los caminos, tratando
de encontrar, los restos de tu amor asesinado.
16/11/17

Antonio Molina Medina

SENTIR

Y el corazón ensartado con agujas
de seda hilvanadas, con la cera de abejas,
con la luz que desprende los
silencios acuáticos.
Los astros se reflejan en el propio llanto.
Mientras el sol alumbre y la rosa florezca
el olor de sus pétalos le enturbien la mente
y le haga su fiel compañero.
Nunca se cosera la boca
ni los trapos añosos que cubren su figura,
dejaran de sufrir aunque sea
entre luces, compartiendo la fuente
de agua limpia y trasparente.
Antonio Molina Medina

17/09/14

SER MUJER

¡Gracias mujer con corazón! En torno a tu frente adornada con florecillas
y coníferas, tus ojos, aceitunados y preciosos, se excitan. Tu cara se agita,
se ahueca. Tus dientes de pedrería preciosa resplandecen con su brillo.
Tú pecho, cual cítara, retiene unos brazos prestos a socorrer al alma dolorida.
Tu corazón, late sobre ese vientre donde brota el doble sexo inmaculado.
Paseos pausados y misteriosos perfilan la ría añosa cimbreando dulcemente los muslos hermosos, que sus piernas sujetan como dos torres gemelas.
¡Gracias MUJER por ser MUJER!,
¡Gracias por ser tan dadivosamente tierna!
Antonio Molina Medina

09/11/17

NUESTRA GENTE ESTA PRESENTE

Se cuela silenciosa la claridad en una mañana apacible a orilla de las arenas de la playa. Sus silenciosas olas se repliegan zumbando misterios de años de gloria. Mientras, la suave brisa, misteriosamente, se restriega por su rostro dejando a sus ojos otear el estrecho, traspasando las dunas, buscando sus ojos. Ojos oscuros, cuyos destellos arrastran susurros; lamentos que, instigados, suenan sus lamentaciones que alcanzan las costas del alma. Alma que se esfuerza por contener la historia de viejas prebendas; nítidos recuerdos que nos hacen caminar sedientos de sueños, entre la vergüenza que dejamos mezclada en  nuestro recuerdo .
Se agitan los pensamientos y los pies se precipitan de prendados aciertos. Años de historia se cuelan en su mente ante los Arcos que se aferran a lugares agrestes.
Miguel el Cabrero… Curandero, nos mira de frente y nos detenemos, sediento de sus recuerdos, mientras caminamos senderos de piedra  y de polvo; sudores de bestias de carga de carros de trigo y de paja. Mientras, sus arrieros, los siguen dirigiendo pezuñas clavadas en el barro por la carga en sus costillas, camino de los molinos, recorriendo la cañada arropados por las aguas del río y su vegetación, para afrontar el milagro con la fuerza de sus aguas. Aguas repletas de Miel, cayendo a bocanadas, a golpes, sobre sus piedras para mover sus entrañas, dejando fluir la blancura de panes que nos alimentaban de vida llena de esperanza, donde los sueños de antaño poco importan ya a sus gentes. Ni los molinos agrestes, ni la riqueza de los seres que con alma nos dejaron recuerdos para conocerles.
Antonio Molina Medina

02/09/16

"que germina"

Inagotable quimera
sutil y verde pradera
la que sedienta de aromas
mira su cuerpo de nieve
que, al dar calor a la candela,
hace que brille su cuerpo
y su alma le encandila
serenando con mesura
los recuerdos que le ahogan
Antonio Molina Medina
5 parte

https://www.facebook.com/patxizaramillo/videos/1768445219863490/
10/07/16

REALIDADES


“Que nunca nos falte la palabra.”
Una voz de mujer declamaba desde su alma.
Pero las fuerzas del viento fusionadas de lamentos
que navegaban por la estepa, dejaron al descubierto
grietas amargas. Sabores ingratos. Insufribles cadenas
que oprimían su cuerpo. Atrapando el arado que
un día encinchado con nobles correas se aferró a
su cuerpo, penetro en la tierra, abriendo las heridas
del suelo que pisa, se introdujo en sus cavidades,
sus miserias humanas, que, hechizado su cuerpo
dio alas a su alma. Inmolando sus esporas, palabras
que la tierra fecunda, cubriendo su eternidad.
14/03/16

Antonio Molina Medina

1Parte  
https://www.facebook.com/patxizaramillo/videos/1765053620202650/
2 Parte
https://www.facebook.com/patxizaramillo/videos/1765109480197064/
3 Parte
 https://www.facebook.com/patxizaramillo/videos/1762862780421734/
4 Parte

https://www.facebook.com/patxizaramillo/videos/1767108966663782/

Cruje la mañana.

Cruje la mañana.
La alborada sale sedienta de sueños
que calcinantes espolean su cuerpo
y su alma vuela con ellos buscando
de nuevo sus risas, sus miedos
Mientras las teclas del piano que pía
por dentro exploran en su alma lugares añejos.
Seres que nos dieron lo mejor de ellos,
lo más hondo de sus vidas que nunca
quedaron ocultos ante la barbarie
de aquellos que quieren hoy dejarnos
huérfanos de CULTURA…
Somos arboles viejos, jugosos de frutos
que nunca pudieron arrancarnos
lo bueno de los que no nos corrompieron.
Antonio Molina Medina

10/07/16

EL CIELO… CRUJE…

"Destapo" … este cuerpo dolorido, confundido
y sensato; lo encuentro acomplejado,
sin aliento, mirando a su mundo de soslayo.
El cielo cruje a su mirada y los rayos
se desprenden sobre lo inanimado y falaz.
Mientras, seres que aman y sienten,
sustentan y desnudan sus mentes intentando
aplacar los insultos que dan a la naturaleza
que nos deja su hendidura para que la
sustentemos a pesar de tanta locura,
con las lágrimas que salpica de cordura.
Antonio Molina Medina

20/02/17

COMPARTIENDO SU SILENCIO

Sinovas añeja pedanía, donde mi cuerpo respira compartiendo los silencios.
Los silencios de sus viñas en los campos, incluso en barbecho donde mi mente se admira, envuelta en terrones, en la futura harina. Entre racimos de zumo, que rompen la tarde envueltos en los rayos que brotan del cielo, cual luz divina. Mientras, las praderas cuajadas de años… de siglos… de gentes de antaño.  Ellos me hacen preguntar, serenas ya sus almas:
¿Quién invento las fronteras? ¿Las naciones?… ¿Las alambradas?, que aquí en sus campos no veo.
Las parcelas siguen limpias. Aun los campos en  barbecho, me dejan pasear por ellos. 


Quien se inventó todo esto que tanto daño nos hace a los que aún tienen calor en todo su cuerpo…
Mientras, las mieses se balancean con el viento. Cubren mis ojos añejos, la llanura… La brisa columpia sus cultivos, afloran las flores del tiempo sin barreras, sin alambradas de púas que cierren pasos y cuerpos y los llene de cicatrices. De gargantas que suspiran poder respirar el aire y seguir su aliento; caminando sin barandas por praderas liberadas.  Entre la mies que el buen Dios, nos legó para el sustento de sus gentes, entre sonrisas que duelen, entre los surcos que la tierra riegan almas que aun sienten, bebiendo el agua de sus fuentes.
05/05/16  

Antonio Molina Medina

"que tu soledad se abrace a mi corazón"

"que tu soledad se abrace a mi corazón"
Acoplándose a su fuego intrínseco y
se curta del dolor que de él mana,
fusionando los latidos de su cuerpo
que, en susurros, se deja sentir,
abrasando los placeres de su cuerpo.
Antonio Molina Medina

21/12/15

MUJER DE AHORA Y DE SIEMPRE

MUJER DE AHORA Y DE SIEMPRE
Se olvidaron sus historias; no quedaron sus anécdotas, ya que nadie las cita ni a nadie interesa. Pero sus imágenes, las de antes y ahora, con sus arrugas en sus rostros; rostros que aprietan los sentidos de ahora con la mente dispuesta.
Mujeres de antaño, de ahora y después, que debemos darles forma entre sacudidas, para que aprisionen nuestro pobre saber. Vidas sin futuro. Seres que caminaron por senderos y laderas con la voz apagada y el corazón encogido en su largo caminar. Historias marchitas repletas de gloria sin halagos ni puentes con quitamiedos; que lo dieron todo y nos ofrecieron sus vidas, su humildad y humanidad ante la bota del opresor, con su obra y su valor. Sus quejas quedaban en el silencio de la noche acunando a sus crías antes de descansar, llenas de melancolía. Pero sus relatos, los que nos acercaban a ellas en las noches serenas, al pie de la candela entre chisporroteos de fuego que nos salpicaban en nuestra mocedad. Hoy irrumpen en nuestras conciencias… ¡si es que la tenemos y no nos la han robado o la hemos vendido al mayor postor!
Cierro los ojos y mis dedos detectan, entre su escritura, rostros que se desprenden envueltos en su tinta… imágenes cubiertas de ropajes, ropa gastada de lavados, rotos imperceptibles de puntadas y puntadas de dedos añosos, cargados de tierra remendando los pilares de nuestra juventud.
Hoy me acerco a ellas y poso mi mano en sus hombros y veo su belleza y la luz que desprenden sus miradas que se cuelan en mi alma, y mi cuerpo se jacta de manos que aprietan, que suavizan mis manos después de la nada y de ojos que manaban surcos de agua pura. Limpias lagrimas que contagiaban, resbalando por los surcos de sus rostros, turbados, que limpiaban con el dorso de la mano cual pañuelos de seda.
Hoy, paseando por las praderas de su alma, entre cepas y cultivos, mi corazón habla y recorre sus campos y me aferro a sus rostros, me cuelo entre sus arrugas al blanco de sus cuerpos, para no olvidar a las mujeres que inspiraban respeto y se lo dábamos… Hoy miramos sus rostros por los campos y barbecho de Sinovas por los pinares del pueblo y se pueblan de rostros cuando camino por ellos…
Me sonrío y sigo mi destino y me acuerdo de aquellos  poetas de antaño que siguen en nuestro recuerdo.
-¡Cómo no! Don Antonio…, hoy está usted en mi mente y también en mi cuerpo… caminando por los campos de Castilla:
“Caminante no hay camino se hace camino al andar”… Y yo ya ve… intento seguir su sombra junto a la de don Federico García Lorca que me animo a nacer junto a su noche eterna.
Antonio Molina Medina

http://www.agalir.com/mujerandaluza.html
29/08/17

EL PODER DEL DESEO

El poder del deseo se apoderó de su mente.
El golpe de sus aguas rompía sobre su cuerpo.
Seres que revivieron lavaban sus cuerpos
con jabón de lagarto, olorizando sus cuerpos.
Plenos de satisfacción palpitaban sus corazones.
Cargado de lágrimas se enfundaba en sus aguas,
se miraba en el cristal de ojos de mariposa
llenos de memorias que en su oreja se hallaban.
Antonio Molina Medina

02/09/13

MADRE

¿Qué queda de aquél cuerpo maltrecho que dio vidas a un mundo sin cielo? Su cuerpo destrozado, mutilado, acumulador fue de sueños rotos con el paso del tiempo; de corazones que surcan por los mares sin destino ni tino pero plenos de vida aún no consumida. Solitarios inciden en su propio destino, caluroso e inerte, que se acumula en su vientre enraizado y celeste.

¿Dónde queda el oro-prenda que protegía su vida, dando su parabién al compás de su brisa y sus tristes vivencias? Lejana queda su silueta. De arrugas es su cara, de silencio quedó su morada. Verde azul, triste y sonora será su conciencia. Frío inerte. Puntuosa y sabia. Cual murmullo soluble cobijaba su sombra, donde nos protegías del vendaval y las brozas.
Como ascuas encendidas al calor de sus llamas aún calientan sus cenizas, donde todavía brota el beso que con mimo nos dabas… mujer… hembra… madre… hermana…
05/10/17

Antonio Molina Medina

ERAN PALABRAS

Eran palabras las que salpicaban de su boca
cloradas a su lengua, se deslizan por
ella, desbordándose del paladar para
catapultarse en sus oídos. Ventanas que
adormecían  su cuerpo, puertas al tiempo,
leyendas que profundizan desde su alma.
08/10/16

Antonio Molina Medina

HOY RESPIRAMOS… RESPIRO.

Hoy me he levantado solo y junto a mi respiración, brota dentro del pecho algo de locura y amor; amor por el que vivir; amor por el que luchar, y sólo con sentirme vivo me parece necesario decirte con mucho mimo lo que me gustaría ser. Yo de mayor te diría lo bella y sincera que eres; lo mucho que tu belleza significa en mi guardilla, entre trastos de cocina, cacerolas y sartenes, algún vaso con su jarra para beberme los jugos que manan desde tus labios. Y yo miraba tu cara. Y tus ojos me miraban juntando plato y cuchara donde comíamos con ansias amor en plato de vino, y el zumo que tus manos me ofreciera.
¡Cuánto amor acumulado que se quema entre mis manos sin nadie lo quisiese ni catara! Morir de amor en tus brazos aunque no sea entre sábanas seria la dicha más hermosa que a este corazón pasara. Poco más queda por hacer, sólo besar tu cara o tus labios primorosos hoy, en esta feliz mañana… donde los pájaros cantan y las ramas de su cuerpo las acarician las aguas claras.
28/09/17

Antonio Molina Medina

SER MUJER

Ser mujer... ser mujer…
Quizás sea una quimera en un mundo
de seres que solo piensan con las entrepiernas...
hombres... hombres… para que los queremos
si producen ancestros, torpes como cerezas
que se dejan coger sin preguntar para qué...
¡si!, querer, soñar con un mundo mejor,
sin pensar en estrellas que producen la luz.
Rebrotar el amor, la pasión, la ceguera
de querer y soñar,
de vivir el querer, de amar y sufrir
con  su amada certera.
25/09/17

Antonio Molina Medina

LA TIERRA

Decía, y nos sigue diciendo Walt Whuitman:  “Ahora conozco el secreto de hacer la mejor persona: crecer bajo el aire abierto y comer y dormir con la tierra.” Una tierra de todos los que la habitamos, los que nacemos en ella y los que, por desgracia, algunos que ya antes de nacer los dejan morir entre caminos con alambradas de espinas.
Porque los que nos gobiernan están al servicio de mentes poco lúcidas ¡inservibles! que contaminan todo lo que tocan para ser ellos los que dominen esta tierra. El poder los hace inútiles mandatarios porque son naves dirigidas por aquellos que no tienen corazón y menos conciencia.
Un gobierno que se precie, se dedica a paliar los problemas de su pueblo de sus gentes incluso de todo lo que se mueve con un corazón que tañe los caminos por los que transitamos.
26/02/17

Antonio Molina Medina

“¿Porque tengo sed de lo que nunca he bebido?”

“¿Porque tengo sed de lo que nunca he bebido?”
Porque lo que soñamos son senderos divinos,
regueros de sueños de aceite de olivos
que se filtran en tu alma y se hacen sencillos.
Y se cuecen en el semillero de un corazón sencillo
donde solo la luz se entremete en tu cuerpo,
se filtra en tu sangre cual sencillo filtro;
la llena de oxígeno y la hace bebible
en los corazones que sienten su alivio.
27/12/15

Antonio Molina Medina

LA LUNA Y SU ALHAMBRA

Estos días la luna ha estado de parto.
Todos esperaban de ella el hijo soñado
Yo la miro y miraba, y la sentía tan cercana
que su sonrisa plateada
me trasporto hasta el Veleta
para bañarme en sus aguas
del brioso hielo, que
almacena sus montañas.

Montañas: unas de fuego. Otras de sombras.
Otras de amores incandescentes
que fluían por sus laderas y regaban la montaña.
Esa montaña tan añosa, del color de la esperanza,
donde soñaban los sueños y preñaban sus hamacas,
donde los cuentos de niños se colaban en mi alma.
Donde un día se durmió Washington y nos regalo
más sueños, de esa montaña sagrada
con sus cuentos de la Alhambra.
14/08/14
Antonio Molina Medina

Tú forma de ser…

“Tú forma de ser me ha salvado la vida.
Ha curado las heridas que desprende mi cuerpo.”
Su vida no era vida. Excrementos de deshechos
resbalaban los surcos trascurrían imprecisos
malgastando su vida. Nunca le ha habitado.
Ha intentado luchar en los frentes de viento.
Era su cometido. Eran el deber cumplido.
Culminando su tiempo se abrazo a la montaña
se fundió con ella y brotó de la roca, luz y estrella.
11/09/17

Antonio Molina Medina

NATURALEZA CORROMPIDA

Sois los verdugos de la nueva era… de la nueva Europa, de la más moderna. Y ya no os cubrís el rostro, sois los dueños de la materia, y de las leyes, y de las formas, y de los jueces, y de los ríos y de la mar, llena de cadáveres que se cuelan por ella. Porque cuando vestís las aguas de los mares de cuerpos y rostros, y de manos y piernas, y de cuerpos alegres que buscaban sueños de quitar el hambre y no morir en guerras que provocáis vosotros, con vuestras guerras.
Hoy ya no hay sangre en la  venas de los verdugos porque la perdieron en sus propias reyertas. Tratan de paliarlo rompiendo las venas de los que, apilados, se dejan su aire y sus sueños y se quedan con la nada y sin su propia existencia.
Los cuerpos que pueblan, mártires entre alambradas; seres que os estorban cual fantasmas, pueblan hoy esa Europa, repleta de campos y de muertos votantes de políticos sin pudor, ministros sin conciencias donde ya les sobran, hasta los ancianos que pueblan su Europa.
Reyes que gobiernan mientras son traidores a su propia gente a su propia tierra: envenenan el aire y todo lo que tocan; otros, que ya no gobiernan, se afanan con mentiras, traicionando a los suyos por unas monedas, corrompiendo la tierra que les da el sustento. Y los miran complacidos de sus grandes proezas y los países vecinos y los continentes sumisos, que dejan vacíos de hermosas cosechas.
Algunos cuchillos, los limpian de sangre. Sangre derramada en continuas guerras que dicen sagradas, en nombre de un dios que ofende a las almas. Lloran los fusiles, hoy queman sus bocas las balas. No silban, penetran en sus cuerpos con el hambre de Adán y su sangre se altera y los cuchillos gritan manchados de sangre - ¡basta ya! ¡Malditos humanos! - de chorros de sangre de seres que pueblan la tierra.
Pobre Europa siempre experimentó de alambradas y guerras, de muerte y violencia. Estas hasta el cuello de sangre… y de cuerpos que vagan por ella, y de cuerpos que se ahogan entre aguas y pobreza… Mientras, el verdugo sigue recolectando su joven cosecha. Y la muerte se hace materia sin sangre ni gloria; entretanto, los patíbulos descansan y miran, observan la nada que adornan las horcas. Y los poderosos corrompen el aire y la mar y la tierra, y las casas de las aldeas, y devastan las razas y acaban con ellas.
Los seres humanos, bostezan y caminan como auténticos parásitos, rebuscan caminos, que antes fueron veredas, para subsistir con las migajas que posan en ellas, aplaudiendo a la nada por la que caminan… caminamos sin la nada en nuestra conciencia.
 06/09/17
Antonio Molina Medina


Buenos días Amigos.

Después de unos pocos días en el SUR en compañía de mi gente guapa, en los lugres de mi niñez, pude seguir gozando y limpiando mi mente del laberinto de la ciudad que cada día se me hace más pesada.
El sol trasponía por la sierra y, sin pensarlo..., sin decir nada a nadie, me encamine río  arriba por senderos escabrosos, buscando un remanso de paz aún más evidente que la que me rodeaba. La buscaba a ella, y me pareció más bella que nunca. Su golpe de agua me trasladaba a los años de mi infancia cuando acompañaba a los cabreros por la sierra virgen, y mojaba mi cuerpo en ella, en sus frías aguas. Fue una tarde mágica.
Cuando regresé y conté mi pequeña hazaña..., me decían:
-¡Pero chiquillo...! ¿Y se te hubiese pasado algo? Sin ayuda de nadie...
Yo sonreía... solo sonreía y de mi interior solo fluían estas palabras:
-Qué más quisiera yo que quedarme a reposar para la eternidad con tan buena compañía, y mi cuerpo fuese el alimento de los buitres que volaban por los lugares. Hermoso final de una vida sirviendo de comida a los animales de la alta montaña.


La Chorrera
Caminaba entre raíces y hojarascas.
Entre moles de piedras milenarias.
Buscaba su amada, con ella soñaba.
Y se la encontró, preñada de agua.
Él lavo su cuerpo, sus manos y su cara.
Ella sonreía, cubriéndolo con su agua.
04/09/17

Antonio Molina Medina

RECUERDOS DE LA NIÑEZ

Cuando correteábamos los campos
acudíamos a las fuentes
con cantaros a nuestros hombros
para reponer las tinajas y
botijos para el campo.
Compartíamos el pan
¡Y nunca estuvimos hartos!
Éramos constructores de
puentes y de caminos.
Con las sobras de las fuentes
formábamos grandes presas
que sorprendían a los vecinos.
Y retozábamos en los prados.
Jugábamos a ser mayores y
nos mirábamos como hermanos,
a los animales cuidábamos.
Y bebían en los ríos y
a, paso lento, volvíamos
con ellos al caserío.
Recogíamos las trampas
 con algún gorrioncillo
que ayudaba a los padres
ante tanto mal parido.
Saltábamos a la comba,
al volteo de las tabas;
al juego de la pelota:
con un manojo de trapos
corríamos sobre ella.
A los cromos y al gambocho,
a la cuerda en la plazuela,
al chorro-morro y a espadas
y al juego de la rana
por detrás las estajeras.
31/08/17

Antonio Molina Medina