MUJER ANDALUZA NACIDA PARA SUFRIR

MUJER ANDALUZA NACIDA PARA SUFRIR

NUEVOS HORIZONTES

Se embarcó en una nave hacia Pilos buscando nuevos horizontes en los que dejar huella. Enredado en los vientos que impulsen su barca, aferrado al timón sus manos se dilatan. Sus dedos de piel curtida por los años se afianzan al yugo que, incansable, se dilata entre sus manos de hojalata. La luz intensa le guía de nuevo por los surcos de los frutos del mar, cuyas aguas saladas maceran su cuerpo buscando la verdad que cada día se renueva en el mar de nuestras vidas.
Sabe que el curso de la nave es agrio y peligroso. Cuando los dioses del océano se ponen agresivos…  ¡Pero su nave tiene dos velas doradas y su timonel ya no forma parte de este mundo, quejoso e inservible! Quedó atrás buscando nuevos mundos adonde atracar. En los que la libertad que mana del corazón le conduzca a las altas montañas donde una cabaña repleta de grano, plagada de leños para calentarse en el frio invierno le dé su refugio en su larga estación.  Conquistará el cielo repleto de estrellas, y se la ofrecerá a la luna para protegerla con cariño infinito: hecho a fuego lento.
Su corazón varado en la arena, reposa sin fuerzas, esperando la nueva marea que le devuelva su fuerza primera.
Le despertaron las olas de su aliento, las que recreaban sus sueños en una fresca mañana, Acudió a su lado, veloz como el pensamiento, aunque no sabe si era Artemisa, hija de Zeus, o era una mortal que da vida a su cuerpo.


Las nubes se amontonan y el cielo se oscurece. Su barca sigue navegando por los mares inhóspitos.
Introduciéndose en el país de los que buscan, la cueva de las ninfas de largas trenzas. ¡Y la encontró!
Zeus azuza los vientos y las olas embisten su barca que, deslumbrada se encamina surcando los lomos de las olas, buscando el océano, quemando sus velas, en busca de su amada, aunque Poseidón se mofara de él.
16/02/17
Antonio Molina Medina